Llegarás con menos hambre a cada comida y te ayudará a evitar caer en comidas copiosas. Así, se disminuye el riesgo de sobrepeso y obesidad.
Disminuir el tiempo entre las principales comidas favorece el rendimiento, la motivación, la atención, la concentración y la memoria.
Al hacer dos comidas más, además de las tres principales, aumentarás el gasto de calorías tras las comidas.
Tomando snacks sanos, mejorarás los niveles de importantes indicadores de salud en sangre como el colesterol LDL, insulina o glucosa y cubrirás tus necesidades diarias de vitaminas y nutrientes.
Para llevar una dieta equilibrada, se recomienda repartir las calorías de la siguiente manera: